
Son infecciones del aparato genital femenino, la cual puede presentarse como una simple vulvovaginitis, en este caso el motivo de consulta será la presencia de flujo o prurito vulvar. Pero también pude ser que en los casos más extremos la mujer tenga fuertes dolores abdominales que la lleven a consultar de urgencia al médico.
El término «infección» significa que hay microorganismos (bacterias, hongos) que no sólo están presentes en los tejidos del huésped, sino que además se reproducen en los mismos provocándole una enfermedad (enfermedad es la expresión clínica de la infección), que se manifiesta con determinados síntomas y signos. Pero esos microorganismos no siempre están en el huésped, sino que provienen del exterior, como es el caso de los parásitos o los virus.
Cuando nos referimos a las infecciones del aparato genital femenino no podemos dejar de mencionar el papel que cumple la flora vaginal normal o «habitual». Fue Döderlein quien a fines del siglo XVIII, observó con el microscopio la presencia de bacilos Gram positivos en la secreción vaginal de mujeres sanas, que en años posteriores fueron llamados «bacilos de Döderlein» en su honor. Estos bacilos pertenecen al género «Lactobacillus», cuya característica es la de producir ácido láctico y H2O2. En la actualidad se ha demostrado que estos bacilos pertenecen a varias especies. Los microorganismos que forman la flora habitual, llamada anteriormente normal, cumplen diferentes roles, ya que pueden proteger de las infecciones o facilitar la aparición de las mismas.
Las infecciones ginecológicas pueden localizarse en:
- vulva (vulvitis)
- vagina (vaginitis)
- cuello uterino (cervicitis)
- elementos del tracto genital superior y estructuras adyacentes (útero, tejido celular pelviano, parametrios, peritoneo y vasos pelvianos).Enfermedad inflamatoria pelviana.
Infecciones Ginecológicas
La Infección ginecológica es el resultado de una invasión de microorganismos en el aparato vaginal ocasionada por bacterias, virus y hongos, provocando una enfermedad, que se manifiesta con determinados síntomas y signos. Esos microorganismos no siempre están en el huésped, sino que provienen del exterior, como es el caso de los parásitos o los virus.
El diagnostico oportuno puede ser la diferencia entre una enfermedad erradicada y una enfermedad crónica con apariciones recurrentes de sintomatología.
Dentro de la gama de enfermedades infecciosas ginecológicas, tenemos desde las manifestaciones leves con sintomatología en ocasiones tolerable, hasta enfermedades graves que ponen en peligro la función de dichos órganos e inclusive en algunos casos la vida.
Enfermedades tales como
* Ocasionadas por hongos, por ejemplo candidiasis
- Por bacterias como Vaginosis bacteriana, Streptococcus b-hemolítico, chlamydia, mycoplasma, neisseria gonorreae(gonorrea) sífilis
- Por virus como Herpes, Virus del Papiloma Humano VPH, Virus de la inmuno deficiencia adquirida HIV (SIDA)
Se describen en forma general las características de las infecciones del aparato genital femenino, su relación con la presencia de la flora vaginal habitual y los bacilos de Döderlein (entre los que se encuentran los Lactobacillus). Los síntomas más frecuentes por los que consulta la mujer son el flujo vaginal y el prurito. En los casos más graves puede haber dolor abdominal.
Las infecciones del aparato genital femenino constituyen unas de las causas más frecuentes de consulta al ginecólogo, y aunque resulta difícil abarcar todos los tipos de infecciones ginecológicas, trataremos de hacer una descripción que resulte didáctica, para que la mujer pueda informarse y consulte más precozmente a su médico. La infección del aparato genital femenino puede presentarse como una simple vulvovaginitis, en este caso el motivo de consulta será la presencia de flujo o prurito vulvar. Pero también pude ser que en los casos más extremos la mujer tenga fuertes dolores abdominales que la lleven a consultar de urgencia al médico de guardia quien evaluará si hay o no necesidad de internarla. Se incluyen dentro de esta patología las infecciones crónicas, como es el caso del Sida, la tuberculosis genital, que aunque poco frecuente puede presentarse en las mujeres infectadas con el virus del Sida.
Síntomas y signos
Son variados dependiendo del agente que las causa. Un síntoma muy común es el flujo vaginal, que puede presentarse acompañado de prurito (picazón) o ardor en la región vulvar. La mujer puede tener dolor al tener relaciones sexuales y en los casos de infecciones abdominales dolor en la parte baja del abdomen. Algunas infecciones producen síntomas urinarios (ardor, dificultad para orinar, etc.). Las infecciones crónicas, como el Sida, alteran el estado general de la mujer.
Virus del Papiloma Humano
¿Qué es el VPH?
El VPH es la infección de transmisión sexual (ITS) más común. El VPH es un virus distinto al del VIH y VHS (herpes). El VPH es tan común que casi todos los hombres y todas las mujeres sexualmente activos lo contraen en algún momento de su vida. Hay muchos tipos distintos de VPH. Algunos tipos pueden causar problemas de salud como verrugas genitales y cánceres. Pero hay vacunas que pueden evitar que estos problemas de salud ocurran.
¿Cómo se transmite el VPH?
Usted puede contraer el VPH al tener relaciones sexuales orales, vaginales o anales con una persona que tenga el virus. Se transmite con mayor frecuencia durante las relaciones sexuales vaginales o anales. El VPH puede transmitirse incluso cuando la persona infectada no presenta signos ni síntomas.
Toda persona sexualmente activa puede contraer el VPH, incluso si tiene relaciones sexuales con una sola persona. También es posible que presente los síntomas años después de tener relaciones sexuales con una persona infectada, lo que dificulta saber cuándo se infectó por primera vez.
¿El VPH causa problemas de salud?
En la mayoría de los casos el VPH desaparece por sí solo y no causa ningún problema de salud. Pero cuando el VPH no desaparece, puede causar problemas de salud como verrugas genitales o cáncer.
Generalmente, las verrugas genitales aparecen como pequeños bultos o grupos de bultos en la zona genital. Las verrugas genitales pueden ser pequeñas o grandes, planas o elevadas, o tener forma de coliflor. Un proveedor de atención médica puede por lo general diagnosticar las verrugas al mirar la zona genital.
¿El VPH causa cáncer?
El VPH puede causar cáncer de cuello uterino y otros cánceres como el de vulva, vagina, pene o ano. También puede causar cáncer en la parte de atrás de la garganta, como en la base de la lengua y las amígdalas (llamado cáncer orofaríngeo).
El cáncer generalmente puede tardar años en aparecer —incluso décadas— después de que una persona haya contraído el VPH. Los tipos de VPH que pueden causar verrugas genitales no son los mismos que los que pueden causar cáncer.
No hay manera de saber quiénes con el VPH presentarán cáncer u otros problemas de salud. Es posible que las personas con sistemas inmunitarios débiles (incluidas las personas con el VIH/SIDA) tengan menor capacidad para combatir el VPH y más probabilidad de presentar problemas de salud derivados del virus.
¿Cómo puede evitar el VPH y los problemas de salud que puede causar?
Usted puede hacer varias cosas para reducir su probabilidad de contraer el VPH.
Vacúnese. Las vacunas contra el VPH son seguras y eficaces. Pueden proteger a los hombres y a las mujeres contra las enfermedades causadas por el VPH (incluso el cáncer) cuando se administran a las edades recomendadas. Las vacunas contra el VPH se administran en tres inyecciones en un periodo de seis meses. Es importante recibir las tres dosis.
Hágase una prueba de detección del cáncer de cuello uterino. Las pruebas de rutina en las mujeres de 21 a 65 años pueden prevenir el cáncer de cuello uterino. Si usted es sexualmente activo:
Use un condón de látex en forma correcta cada vez que tenga relaciones sexuales. Esto puede reducir sus probabilidades de contraer el VPH. Sin embargo, el VPH puede infectar zonas que el condón no cubre, de modo que los condones pueden no ofrecer una protección total contra el VPH.
Tenga una relación mutuamente monógama o solo tenga relaciones sexuales con una persona que solo tenga relaciones sexuales con usted.
¿Quién se debe vacunar?
Todos de preferencia antes del inicio de la vida sexual y también posterior a eso si no sea recibió la vacunación antes.
¿Cómo sé si tengo el HPV?
Dentro de los estudios que actualmente tenemos para la detección de la infección por VPH, son el Papanicolaou, citología en base liquida y la colposcopia que se realizan durante el chequeo ginecológico de rutina, con la colposcopia se puede evidenciar lesiones activas en el tracto genital.
La toma de PCR pare detección de VPH
Tampoco existe una prueba de laboratorio del VPH aprobada para determinar si hay VPH presente en la boca o en la garganta per si tenemos estudios endoscópicos para detección de lesiones orofaríngeas
La mayoría de las personas con el VPH no saben que están infectadas y nunca presentan síntomas o problemas de salud por el virus. Algunas personas descubren que tienen el VPH cuando presentan verrugas genitales. Las mujeres pueden enterarse de que tienen el VPH cuando obtienen un resultado anormal de la prueba de Papanicoláu (al hacerse una prueba de detección del cáncer de cuello uterino) y mayormente durante la realización de la colposcopia durante su chequeo ginecológico. Es posible que otras solo lo averigüen una vez que presentan problemas más graves por el VPH como cánceres.
HIV
El virus de la inmunodeficiencia humana (HIV o VIH) ataca el sistema inmunitario y debilita los sistemas de vigilancia y defensa contra las infecciones y algunos tipos de cáncer. A medida que el virus destruye las células inmunitarias y altera su función, la persona infectada se va volviendo gradualmente inmunodeficiente. La función inmunitaria se suele medir mediante el recuento de células CD4. La inmunodeficiencia entraña una mayor sensibilidad a muy diversas infecciones y enfermedades que las personas con un sistema inmunitario saludable pueden combatir.
La fase más avanzada de la infección por el VIH se conoce como síndrome de inmunodeficiencia adquirida, o sida, y puede tardar entre 2 y 15 años en manifestarse, dependiendo del sujeto. El sida se define por la aparición de ciertos tipos de cáncer, infecciones u otras manifestaciones clínicas graves.
Signos y síntomas
Los síntomas de la infección por el VIH varían en función del estadio en que se encuentre. Aunque en la mayoría de los casos el pico de infectividad se alcanza en los primeros meses, muchas veces el sujeto ignora que es portador hasta que alcanza fases más avanzadas. En las primeras semanas que siguen al contagio, las personas a veces no manifiestan ningún síntoma, y otras presentan una afección de tipo gripal, con fiebre, cefalea, erupción o dolor de garganta.
A medida que la infección va debilitando su sistema inmunitario, el sujeto puede presentar otros signos y síntomas, como inflamación de los ganglios linfáticos, pérdida de peso, fiebre, diarrea y tos. En ausencia de tratamiento podrían aparecer también enfermedades graves como tuberculosis, meningitis por criptococos o diversos tipos de cáncer, por ejemplo linfomas o sarcoma de Kaposi, entre otros.
Transmisión
El VIH se puede transmitir por el contacto con diversos líquidos corporales de personas infectadas, como la sangre, la leche materna, el semen o las secreciones vaginales. No es posible contagiarse a resultas de contactos de tipo corriente y cotidiano como puedan ser los besos, abrazos o apretones de manos o por el hecho de compartir objetos personales, alimentos o bebidas.
Factores de riesgo
Hay ciertos comportamientos y afecciones que incrementan el riesgo de que una persona contraiga el VIH, entre ellos:
Practicar coito anal o vaginal sin protección;
Padecer alguna otra infección de transmisión sexual como sífilis, herpes, clamidiasis, gonorrea o vaginosis bacteriana;
Compartir agujas o jeringuillas contaminadas, soluciones de droga u otro material infeccioso para consumir drogas inyectables;
Recibir inyecciones o transfusiones sanguíneas sin garantías de seguridad o ser objeto de procedimientos médicos que entrañen corte o perforación con instrumental no esterilizado;
Pincharse accidentalmente con una aguja infectada, lesión que afecta en particular al personal sanitario.
Diagnóstico
Las pruebas serológicas, como las pruebas diagnósticas rápidas o las pruebas inmunoenzimáticas, detectan la presencia o ausencia de anticuerpos contra el VIH1/2 y/o el antígeno p24 del virus. Cuando estas pruebas se utilizan en el contexto de una estrategia acorde con un algoritmo validado, es posible detectar la infección por el VIH con gran exactitud. Es importante saber que las pruebas serológicas detectan anticuerpos producidos por su sistema inmunitario, y no en la detección directa del VIH en sí mismo.
La mayoría de las personas crean anticuerpos contra el VIH1/2 en un plazo de 28 días, por lo que los anticuerpos pueden no ser detectables poco después de la infección. Esta fase inicial de la infección es la de mayor infectividad; no obstante, la transmisión del VIH puede tener lugar en todos los estadios de la infección.
Las prácticas óptimas aconsejan repetir las pruebas en todas las personas diagnosticadas como VIH-positivas antes de que empiecen a recibir atención o tratamiento, a fin de descartar posibles errores de las pruebas o de la notificación.
¿Qué es la Chlamydia?
La Chlamydia o clamidia es una infección bacteriana que se contagia a través del contacto sexual con una persona infectada. La clamidia es una de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) más comunes; más de 50 millones de casos ocurren en el mundo.
¿Quiénes contraen la clamidia?
Cualquier persona sexualmente activa puede infectarse con clamidia. La clamidia se presenta con mayor frecuencia en los adolescentes y adultos jóvenes (de 15-24 años) que tengan compañeros sexuales nuevos o múltiples y que no siempre utilizan condones u otros métodos anticonceptivos de barrera.
¿Cómo se disemina la clamidia?
La clamidia se transmite a través del contacto sexual. Esto incluye el contacto del pene con la vagina o del pene con el recto. También se puede contagiar de la madre al recién nacido durante el parto.
¿Cuáles son los síntomas de la clamidia?
Debido a que aproximadamente el 75% de las mujeres y el 50% de los hombres no presentan síntomas, la mayoría de las personas infectadas con clamidia no saben que tienen la infección y pueden no buscar atención médica. Si los hombres presentan síntomas, estos pueden incluir uretritis (prurito y/o ardor al orinar) y secreción por el pene en cantidades pequeñas o moderadas. Si las mujeres presentan síntomas, estos pueden incluir flujo vaginal y dolor al orinar.
¿Cuándo y durante cuánto tiempo puede una persona transmitir la clamidia?
A partir del momento en que la persona se infecta con clamidia, puede transmitir la enfermedad. Una persona puede continuar transmitiendo la enfermedad hasta que reciba tratamiento adecuado.
¿Cuál es el tratamiento para la clamidia?
La clamidia se trata con antibióticos. El tratamiento antibiótico recomendado es la doxiciclina, dos dosis diarias durante siete días o la azitromicina en una única dosis. Se pueden utilizar otros medicamentos alternativos, pero no son tan eficaces como la azitromicina y la doxiciclina. Las personas en tratamiento para la clamidia no deben tener relaciones sexuales durante siete días después de una terapia de dosis única (azitromicina) o hasta haber completado los siete días de antibióticos (doxiciclina). Los pacientes pueden ser infectados nuevamente si sus compañeros sexuales no reciben tratamiento.
¿Qué sucede si no se trata la clamidia?
Si una persona no recibe tratamiento para la clamidia, se pueden presentar complicaciones. Con frecuencia, las mujeres desarrollan una enfermedad pélvica inflamatoria (EPI). La EPI puede producir esterilidad (imposibilidad para quedar embarazada), dolor pélvico crónico, embarazos en las trompas (extrauterinos) y el contagio continuo de la enfermedad. En los hombres, la clamidia sin tratar puede causar infecciones uretrales y complicaciones, tales como hinchazón y dolor en los testículos. La infección por clamidia durante el embarazo puede producir ruptura prematura de membranas, parto prematuro y posibles embarazos en las trompas (extrauterinos) en un pequeño porcentaje de las mujeres. Además, la clamidia puede producir infecciones conjuntivales (del ojo) y neumónicas (de pulmones) en los recién nacidos. Las personas con infección por clamidia tienen mayores posibilidades de contraer otras infecciones, tales como la gonorrea o el VIH.
¿Qué se puede hacer para prevenir la diseminación de la clamidia?
Limite la cantidad de compañeros sexuales.
Utilice condón masculino o femenino.
Si usted piensa que puede estar infectado o haber estado expuesto, evite todo contacto sexual y acuda a una clínica de enfermedades sexuales transmisibles (EST), a un hospital o visite a su médico.
Herpes
El herpes es una enfermedad de transmisión sexual (ETS) que cualquier persona sexualmente activa puede contraer. La mayoría de las personas con el virus no tiene síntomas. Es importante saber que aún sin presentar los signos de la enfermedad, se puede contagiar a una pareja sexual.
¿Qué es el herpes genital?
El herpes genital es una ETS causada por dos tipos de virus. Estos virus se llaman herpes simple del tipo 1 y herpes simple del tipo 2.
¿Cómo se propaga el herpes genital?
Usted puede contraer herpes al tener relaciones sexuales orales, vaginales o anales con una persona que tenga la enfermedad.
El líquido que se encuentra en la llaga del herpes contiene el virus y el contacto con ese líquido puede causar la infección. Usted también puede contraer el herpes de una pareja sexual infectada que no tenga llagas visibles o que no sepa que está infectada, ya que el virus puede liberarse mediante la piel y propagar la infección a su pareja sexual o parejas sexuales.
¿Cómo puedo evitar contraer el herpes?
Usted puede protegerse contra el contagio del herpes si:
No tiene relaciones sexuales;
Tiene una relación mutuamente monógama a largo plazo con una pareja a quien se le hayan realizado pruebas y haya tenido resultados negativos para las ETS;
Usa condones de látex y diques dentales en forma correcta cada vez que tiene relaciones sexuales.
Los síntomas del herpes pueden presentarse en las áreas genitales del hombre y de la mujer que se hayan cubierto con un condón de látex. Sin embargo, los brotes también pueden ocurrir en áreas que no se hayan cubierto por un condón, por lo tanto, es posible que los condones no lo protejan completamente del herpes.
Estoy embarazada. ¿Cómo podría el herpes genital afectar a mi bebé?
Si está embarazada y tiene herpes genital, es aún más importante que usted vaya a sus citas de atención médica prenatales. Debe informarle a su médico si alguna vez ha tenido síntomas, ha estado expuesta o ha recibido un diagnóstico de herpes genital.
Algunas veces la infección por herpes genital puede provocar abortos espontáneos. También puede hacer que tenga mayor probabilidad de que su bebé nazca mucho antes. Usted puede pasarle la infección por herpes a su bebé en gestación y puede causarle una infección potencialmente mortal (herpes en el neonato). Es importante que usted evite contraer el herpes durante el embarazo.
Si está embarazada y tiene herpes genital, es posible que le ofrezcan medicamentos para el herpes hacia el final de su embarazo para reducir su riesgo de tener síntomas y de pasarle la enfermedad a su bebé. En el momento del parto, su médico debe examinarla atentamente para determinar si hay síntomas presentes. Si tiene síntomas del herpes durante el parto, por lo general se realiza una cesárea.
¿Cómo sé si tengo herpes genital?
La mayoría de las personas que tiene herpes no presenta síntomas o si los presenta son muy leves. Es posible que no se dé cuenta de los síntomas leves o que los confunda con otra afección de la piel como un grano o pelo encarnado. Es por esto que la mayoría de las personas que tienen herpes no lo saben.
Las llagas del herpes genital, por lo general, se ven como una o más ampollas en los genitales, el recto o la boca. Las ampollas se abren y dejan llagas dolorosas que pueden tardar semanas en curarse. A estos síntomas a veces se los llaman «brotes». La primera vez que una persona tiene un brote es probable que también presente síntomas similares a los de la influenza (gripe) como fiebre, dolores corporales e inflamación de glándulas.
Es común que los brotes de herpes genital se repitan, en especial durante el primer año después de la infección. Los siguientes brotes generalmente duran menos tiempo y son menos graves que el primer brote. Aunque la infección puede permanecer en el cuerpo por el resto de su vida, la cantidad de brotes tiende a disminuir con los años. Debe hacerse revisar por un médico, si nota cualquiera de estos síntomas o si su pareja tiene una ETS o síntomas de una ETS, como una llaga inusual, secreción con olor, ardor al orinar o específicamente en las mujeres, sangrado entre periodos.
No existe una cura para el herpes. No obstante, existen medicamentos que pueden prevenir o disminuir la duración de los brotes. Uno de estos medicamentos para el herpes puede tomarse todos los días y reduce la probabilidad de que usted le pase la infección a su pareja sexual o parejas sexuales.